Man Seeking Woman de Simon Rich

Man Seeking Woman muestra la historia de Josh, un completo perdedor que ha sido pateado por su novia y que ahora –soltero sin quererlo, gracias a las circunstancias- ha decidido seguir con su vida amorosa a pesar de todo. Pero ¿la decisión es suya o de la sociedad que lo rodea?

El show muestra diversos tópicos de la vida amorosa del hombre común, sus temores y vergüenzas ante la conquista de la supuesta alma gemela. Su mejor amigo le dice que no puede estar solo, su familia se lo recuerda y la sociedad se lo enrostra constantemente. Josh –el personaje donde gira la mayoría de los capítulos- se ve agobiado ante la expectativa de la sociedad y lo que él realmente quiere.

Como adivinaran, esto da una comedia de situaciones alrededor de un personaje que no siente seguro de lo que está haciendo. Un tipo de humor que Ben Stiller ha hecho durante años –ver Loco por Mary y todas las comedias románticas que hizo el actor despues- pero donde destaca Man Seeking Woman es la forma literal en que aborda las situaciones. Si te arreglan una cita a ciegas, te puedes encontrar con una pareja fea, y es ahí donde aparece un troll –no hablo de un frustrado de internet, hablo de un troll sacado de la mitología noruega- que parece totalmente normal ante el resto del mundo.

Ahí está la belleza del show. Lo bizarro se vuelve cotidiano, aumentando el mensaje de cada episodio. Y es donde se vuelve completamente normal ver a tu ex pareja con un hombre mayor que resulta ser Hitler. La metáfora es obvia y divertida -eres peor que el tercer Reich ante los ojos de tu ex. Un coqueteo por mensaje de texto se vuelve tan importante que es necesario una reunión en la central de inteligencia para planear tu siguiente movida.

Cada episodio retrata un tópico en la vida de un hombre que no tiene el menor talento en el amor, dando excusas y soluciones que si bien no son realistas, apunta a algo: muchos sufrimos por presiones externas que no dicen que tenemos que vivir nuestra vida de una forma en que la sociedad nos acepte. Es necesario salir a clubes nocturnos y terminar emparejados con alguien, es inevitable alejarse de los amigos en post de una vida en pareja y es la vida en pareja el final del túnel (?).

Lo más interesante es que la premisa no solo se extiende a los personajes masculinos del show. Hay capítulos dedicados exclusivamente a los problemas femeninos perpetrados bajos el mismo principio: la presión social.

La serie está muy bien escrita, más de lo que puedo adular. Los personajes se comportan peligrosamente fieles a un collage de situaciones que con el pasar de los años se han vuelto mucho más cotidianas de lo que yo quisiera. Lo mágico y fantástico con lo que los creadores han adornado cada situación es un vehículo divertidísimo para mostrar que podemos ser diferentes a lo que el resto del mundo nos pide que seamos.

Man Seeking Woman se convierte en un show ocurrente y entretenido, que sale fácilmente de estancarse gracias a esa literal forma de abordar los tópicos amorosos de una generación que quizás no quiere estar enamorada. No si tu rival es un monstruoso pulpo salido de un hentai japonés. Es en serio.

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