Hacksaw Ridge de Mel Gibson

Mel Gibson ha sido uno de los pocos actores transformados en directores que ha sabido sacar jugo de su experiencia. Aunque el paso de actor a director se siente natural, pocos continúan detrás de las cámaras y Gibson ha sido muy capaz a la hora de relatar las historias que le interesan.

La filmografía de Gibson se basa gran parte en mostrar personajes de firmes creencias puestos a prueba y es por eso que la historia de Desmond Doss parece ser la idónea para los intereses del director.

Hacksaw Ridge muestra la historia de Doss a través de dos actos muy bien complementados. El primero se desarrolla en su natal Virginia, donde se muestra el origen de las creencias del personaje como  miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo día. Quizás este es el trabajo más difícil que tiene la historia que nos cuenta Gibson: hacernos creer que un objetor a conciencia –alguien que ha renunciado a las armas y cualquier tipo de violencia- termine enlistándose en el ejército de Estados Unidos para luchar en plena Segunda Guerra Mundial.

El guion lo solventa de manera eficaz bajo una lupa que nos nuestra una Virginia casi idílica y paradisiaca, que solo es rota por el padre de Doss, interpretado por un Hugo Weaving gigante en un papel pequeño, pero no así menos complejo.

La segunda parte de film muestra a Doss sirviendo en el ejército y como sus creencias no terminan de encajar entre sus pares. Gibson parte muy gradual, todo comienza con bromas –de las que inteligentemente hace partícipe al espectador- pero que escalan hasta golpizas de sus compañeros y una corte marcial por parte de la institución. Pero personaje de Doss no cambia sus convicciones –a pesar de las dudas- y terminan ganado el gallito que le permite servir como medico en el ejército.

De aquí saltamos directamente a las costas de Okinawa, específicamente a la cresta de Hacksaw –sierra- que tiene que ser tomada por el ejército para poder avanzar hasta Japón. En esta sección del film Gibson nos golpea con un tren de realismo y brutalidad por partes iguales. Acostumbrados a producciones que enaltecen la guerra y la llenan de romanticismo y orgullo patrio, Gibson se desprende de cualquier tipo de segunda lectura respecto al conflicto: la guerra en cruenta, atroz y terrorífica y eso es lo que vamos a ver.

El director demuestra maestría tras la cámara, llenando de caos y violencia pero de manera precisa, sin movimientos de cámaras bruscos ni tomas imposibles. Y es aquí donde las convicciones de Doss terminan como un faro de luz, haciendo que el espectador –ese que se burló de Doss 40 minutos atrás en el film- termine por encantarse con un personaje que si bien no evoluciona durante la película, termina transformando a todos a su alrededor.

Hacksaw Ridge termina siendo el regreso a lo grande de Mel Gibson a la dirección, con una estimulante historia real que si bien tiene sus tintes cristianos, termina por encantar gracias a la belleza y el terror balanceado que el director muestra en sus imágenes. Increíble film.

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  • Hay que puro verla entonces, le pone el amigo Mel.

    • Oconowoc

      Esta en un torrent por ahí, pero recomiendo verla en el cine -se estreno esta semana- y acepta descuentos. La mezcla de sonido la hicieron los mismos de Fury Road… así que es brutal.